miércoles, 27 de octubre de 2010

El gesto de la muerte.

Cuando la muerte le había contado la noticia al príncipe. Este corrió a todo galope para advertir al jardinero de que no fuera a Ispahan.
Pero gracias a Dios llega alcanzarlo, y el príncipe con los nervios alborotado le dice al jardinero que se había encontrado con la muerte, y que esta le había dicho que no fuera a Ispahan porque ese era el objetivo de la muerte.
El jardinero feliz, porque el príncipe le había salvado la vida, se lamentaba a la misma vez. Esa tarde el jardinero se encontraría con su familia en Ispahan.
El jardinero desesperado le dice al príncipe:
_Señor mío. Mi familia me esta esperando, y ahora ¿Qué hago para decirles que ya no iré?
El príncipe muy entusiasmado decide ayudarlo y le dice:
_No te preocupes jardinero, le avisare a tu familia de que no iras.
Pasaron varios días desde que el príncipe partió hacia Ispahan. El jardinero preocupado y desesperado se encuentra nuevamente con la muerte. Y el jardinero le dice:
¿Has venido a llevarme?
La muerte contesta:
¡No! Idiota, vine agradecerte por haber contribuido en mi plan de llevar al príncipe a Ispahan.

domingo, 17 de octubre de 2010

La verdad sobre el caso de M. Valdemar.

Luego de que Valdemar entra en un trance de que esta muerto vivo, mientras pasan los meses. Valdemar se sueña que una mosca horripilante rondaba por su habitación interrumpiendo inoportunamente una de sus profundas meditaciones. Molesto, comenzó a perseguirla tratando de acallar con un golpe su desagradable zumbido.
Corrió y corrió incansablemente entre el pequeño espacio de esas cuatro paredes en la que se encontraba, sacudiendo sus brazos cual si fuera él mismo una mosca. Estaba furioso, ya no sabía que hacer pues esa mosca ya le había colmado la paciencia. La mosca, posada en el marco del retrato de su amada, lo miraba con aburrida indiferencia.
Exhausto por la persecución, Valdemar reacciono rápidamente y con unos de sus libros que estaba leyendo (Como una Novela). Sobre la mesa de luz estaba posado, distraído, el fastidioso insecto. De un fuetazo le dio un librazo, el joven acabó con la corta vida de la triste mosca.
Repentinamente se despierta Valdemar y le dice al doctor –Pronto, pronto, hágame morir; Le digo que estoy muerto y cometí un asesinato.
El doctor trata de calmarlo, pero Valdemar ya no pudo aguantar más y se desintegro de una manera asquerosa y putrefacta. Sobre la cama, frente a todos los que estaban allí. Y lo más triste del caso es que Valdemar jamás sabrá si mato a una mosca o a uno de sus sueños.

La Pagoda de Babel

Mientras Aladino contraía esa majestuosa torre, en un pueblecito de la montaña, un hombre muy viejo y una mujer muy vieja vivían en una solitaria cabaña de leñador.
Un día que había salido el sol y el cielo estaba azul, el viejo fue en busca de leña y la anciana bajó a lavar al arroyo estrecho y claro, que corre por las colinas... ¿Y qué es lo que vieron? Flotando sobre el agua y solo en la corriente, un gran tinaja.
La mujer exclamó:
-¡Anciano, abre con tu cuchillo esa tinaja!
¡Qué sorpresa! ¿Qué es lo que vieron? Dentro estaba Jam, un hermoso niño. Se llevaron a su casa a Jam, que se crió muy fuerte. Siempre estaba corriendo, saltando y peleándose para divertirse, y cada vez crecía más y se hacía más corpulento que los otros niños del pueblo.
En el pueblo todos se lamentaban:
-¿Quién nos salvará de los Genios?
-Yo seré quien los venza -dijo un día Jam-. Yo iré a la isla de los Genios y los venceré.
-¡Denle una armadura! -dicen todos-. Y déjenlo ir.
Estando bien decidido de su promesa va Jam a la isla de los Genios. Va provisto de comida para mantener su fortaleza.
Por el camino se encuentra a un Perro que le dice:
-¡Guau, guau, guau! ¿Adónde te diriges? ¿Me dejas ir contigo? Si me das comida, yo te ayudaré a vencer a los Genios.
-¡uuaa, uuaa, uuaa! -dice el mono Gula-. ¡Jam, eh, Jam, dame ana boleé y déjame ir contigo! ¡Les daremos su merecido!
-¡Kup, kup! -dice el picú de Estiven-. ¡Dame comida e iré con ustedes a la isla de los Genios y los para vencerlos!
Jam, con el Perro y el Mono y también con el picú de Estiven, se hace a la vela para ir al encuentro de los Genios y derrotarlos. Pero el reino de los Genios está muy lejos y el mar, enfurecido.
El mono Gula desde el palo del barco grita:
-¡Adelante, a toda marcha!
-¡Guau, guau, guau! -se oye desde la popa.
Y en el cielo se oye:
-¡kup, kup!
Nuestro capitán no es otro que el valiente Jam. Desde lo alto del cielo el picú de Estiven espía la isla y avisa:
-¡El guardián se ha dormido! ¡Adelante!
-¡Mono, salta la muralla! ¡Vamos, prepárense!
Y grita:
-¡Eh, ustedes, aquí estamos! ¡Salgan! ¡Aquí estamos para vencerlos, Genios!
Estiven con su pico, el Perro con los dientes, el Mono con las uñas y Jam con sus brazos, luchan ferozmente.
Los Genios, al verse perdidos, se lamentan y dicen:
-¡Nos rendimos! ¡Nos rendimos! Sabemos que hemos sido muy malos, nunca más volveremos a serlo. Les devolveremos el tesoro y todas las riquezas que perdieron, a causa de la construcción de la torre.
Sobre una carreta cargan el tesoro y todo lo que había en poder de los Genios. El Perro tira de ella, el Mono empuja por detrás y el Picú les indica el camino. Y Jam, sentado encima, entra en su pueblo donde todos lo aclaman por vencedor.
FIN

Los Donguis

Luego de que los donguis hacían de la suyas por todo el mundo, en Buenos Aires en una mañana hermosa, un joven se arrodillo a orillas de un rió. Metió los brazos en el agua para refrescarse el rostro y allí, en el agua, vio de repente la imagen de un Dongui. Se levantó muy asustado y preguntó:
-Pero... ¿qué quieres? ¡Soy joven! ¿Por qué vienes a buscarme sin previo aviso?
-No vengo a buscarte -contestó la voz del Dongui-. Tranquilízate y vuelve a tu hogar, porque estoy esperando a otra persona. No vendré a buscarte sin prevenirte, te lo prometo.
El joven entró en su casa muy contento. Se hizo hombre, se casó, tuvo hijos, siguió el curso de su tranquila vida. Un día de verano, encontrándose junto al mismo río, volvió a detenerse para refrescarse. Y volvió a ver el rostro de ese asqueroso Dongui. La saludó y quiso levantarse. Pero una fuerza lo mantuvo arrodillado junto al agua. Se asustó y preguntó:
-Pero ¿que quieres?
-Es a ti a quien quiero -contestó la voz del Dongi-. Hoy he venido a buscarte.
-¡Me habías prometido que no vendrías a buscarme sin prevenirme antes! ¡No has mantenido tu promesa!
-¡Te he prevenido!
-¿Me has prevenido?
-De mil maneras. Cada vez que te mirabas a un espejo, veías aparecer tus arrugas, tu pelo se volvía blanco. Sentías que te faltaba el aliento y que tus articulaciones se endurecían. ¿Cómo puedes decir que no te he prevenido? Estas delicioso eres un banquete.
Y se lo llevó hasta el fondo del agua.

                                                             FIN

El árbol del orgullo.

Luego de que el árbol se tragara su orgullo y el pobre y ambriosaco pajarito. Se marcho hacia la sociedad de árboles, con la conciencia perturbada por lo que había cometido. Con pasos lento y nervioso se acerco hacia su amigo, que en ese momento se encontraba frotando sus hojas con el suave aire de la brisa. Entonces este le dijo a su amigo:

-Oye, amigo César, he cometido un grave error. Es algo que yo nunca hubiera hecho, sino fuera por mi angurria.

-¿Pero de que me estas hablado?

La contestación fue inmediata.

-¡Me Comí Un Pájaro!

-¿Qué? Te dije que el hambre es mental. ¿Y ahora que vas hacer?. Se lo comentaremos al monje.

Luego de un tiempo de caminata para llegar hacia su objetivo, estos dos árboles iban cruzando un rió. Se encontraron con una mujer muy joven y hermosa (una orquídea), que también quería cruzar el rió, pero tenia miedo.

Así que Jam la subió sobre sus ramas y la llevo hasta la orilla.

El otro árbol estaba furioso. No dijo nada pero hervía por dentro. Eso también estaba prohibido. Un árbol de la Sociedad de árboles no debía tocar a una mujer y este árbol no solo la había tocado, sino que la había llevado sobre sus ramas.

Recorrieron varias leguas. Cuando llegaron al monasterio, mientras entraban, el árbol que estaba enojado se volvió hacia el otro y le dijo:

-Tendré que decírselo al maestro. Tendré que informar acerca de esto. Esta prohibido.

-¿De que estas hablando? ¿Qué esta prohibido? –le dijo el otro.

-¿Te has olvidado? Llevaste a esta hermosa orquídea sobre tus ramas –dijo el que estaba furioso.

El otro árbol se rió y le dijo:

-Sí, yo la lleve.  Pero la deje en el rió, muchas leguas atrás. Tu todavía la estas cargando…

                                                           FIN

lunes, 27 de septiembre de 2010

Bogotá, que pena con el congreso.

Luego de que Andrés Newman pasó una semana en Bogotá, y observo el sistema de este país, se topó con Daniel Pennac, Juan David Correa y José Emilio Pacheco, los cuales estos estaban de parranda en el Hotel “El Retiro”; Cuando Andrés Newman entró al Hotel dijo:

-Oh!, José, Juan, Daniel, ¿Qué hacen aquí? ¿No deberían estar escribiendo libro?-

Y José lo mira de arriba hacia abajo y le dice:

-¿Qué pasotes con esos zapatotes? La vida hay que gozarla, como lo haces tu en el libro “Como viajar sin ver”-

Y Andrés se asombra, porque José Emilio leyó su libro y entonces Andrés le dice a José:

-José, ¿Te gustaría viajar sin ver?-

Y José lo mira de nuevo de arriba hacia abajo y en su mente dice:

-Este hombre esta loco-

Y José le dice:

-¡Intentémoslo parcero!

Y Daniel exclamó:

-Estás loco José, ¿Cómo vamos a viajar sin ver?

Y dice Juan:

-Tienes razón Daniel, ¿Cómo viajaremos sin ver? ¿Sin un guiador?

Dice Emilio:

-¡Quieto, prieto! Solo se trata de gozar la vida-

Luego Andrés procede a ponerles una bufanda a cada uno de los autores, y mientras Andrés le ponía la bufanda a José, el imaginaba mujeres en bikini y José dijo:

-¡Asústame Gasparín!, esto me hace volar la imaginación.

Y Juan exclamó:

-¡Mal pensante José!-

Luego cuando estos viajaban, lamentablemente hirieron al tipo de la recepción, y cuando se quitaron la bufanda, Andrés corrió en su ayuda, y mientras el ayudaba Emilio le pregunta:

-¿Pero Andrés que haces?-

Luego Andrés le dice:

-Transmutando las ideas boludo-

Rápidamente una mujer que pasaba por la escena de los hechos, llamó a la policía, y Emilio le dice a Andrés:

-Andrés escapemos, viene la policía, y mientras estos escapaban interrumpieron una escena de la película “Man in the Chair”, Cameron enfurecido dice:

-¡Mierda!, atropellaron mi silla, ahora no podré ser director-

Pero Flash le dice:

-“Hijo no te preocupes por ser famoso, preocúpate por hacer un buen trabajo”-

Y Emilio exclama:

-¡Acelera Andrés, acelera!-

Y mediante el tipo de ambiente en que están, (una persecución) dice Andrés:

-Cruza ese puentecito, da vueltas en círculos y pasa esos bucles-

Y dice Juan:

-Pero que dices loca…-

Y Andrés dice:

-¡Descubrimos la piedra filosofal!-

Y Andrés le reprocha:

-¡Este boludo esta loco!-

Y la fuerza de las FARC los interceptan, y hacen estallar el auto donde conducía y lamentablemente todos murieron por la simple razón de “viajar sin ver”.        

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Interpretación Argumentativa

Man in the chair

Según la experiencia que he vivido y sentido considero que esta película “Man in the Chair”, trata quizás de un homenaje en mucho sentido, por una parte pretende abordar el abandono que muchos sufren y sobre todos los relacionados con las industrias del espectáculos acaban en acilos con escasos apoyos después que la fama se ha ido. Y en sentido término es evocadora, sentimental y divertida por momento aunque el trasfondo sea un drama. Desde otra perspectiva, considero que de la manera en que la vi la película fue muy descabellada, simple y llanamente porque Junior estaba allí. A pesar de todo me gusto porque el que ve la película debe ser capaz de entender bien la película, para que pueda interpretar su punto de vista. Dicho de otra manera “Man in the Chair” como dogma del director.    

Centro Cultural de España

Al momento de llegar al centro lo primero que vi en el salón fue la frase que dice “La diferencia es lo que nos hace ser lo que somos”. Dicho mas claramente trata de orientarnos de que nadie es igual a otro, por la simple razón de que tenemos los distintos órganos al compararnos con la mujer y el mono que es parecido a nosotros pero no tiene la misma mentalidad que el ser humano. Sin duda me gusto porque fue una experiencia pervertidamente divertida. A pesar de todo el trabajo que hizo el fotógrafo esta muy buena, porque marcamos una gran diferencia y cuenta toda una historia.

Ángel para una tambora

Luego de escuchar esta canción de Juan Luis Guerra considero que le nacieron alas a la tambora y ahora vuela. Es una canción original que trasmuta los sonidos de la tambora para sacar un ritmo ejemplar. Sin duda esta canción es la muestra de un don excepcional de imaginación y ternura hacia la Tambora. Desde otra perspectiva, de la manera en que interpreté esta canción no fue lícita, por la simple razón de que leí la canción. Por consiguiente me gusto porque el cantante es capaz de demostrar lo que siente a ese instrumento, que ha anhelado. Dicho de otra manera la Tambora piedra filosofal de la Bachata.

Bogotá, qué pena con el congreso

Luego de leer  “Bogotá, qué pena con el congreso”; considero que la pasión de gobernar y la penitencia del poder, lleva a los políticos al fracaso absoluto. Y tambien el país sufre cambios muy fuertes a causa de esto como la delincuencia, la prostitución, los capos, etc. Dicho de otra manera este país no gozará jamás del bienestar, ni los privilegios económicos. Desde otra perspectiva me gustó porque trata de orientar a los jóvenes a que no se junten con narcos, ni capos. Dicho de otra manera la democracia abusa de las estadísticas, pero muchos demócratas provocan estadísticas abusivas y que entre mas observa el mundo, mas reconoce que las personas valoran las cosas de forma diferente.
  
El columpio

Para empezar, en mi opinión lo que Álvaro Fernández quiso representar una historia de amor que se quede en al menos de 8 minutos. Sin duda el amor puede manifestarse de muchas maneras y puede manifestarse en cualquier lugar. Dejan de ser ellos mismos, de ser nada para volverse esta presencia, esta voz, este perfume, esta mano, este regazo, esta infinitud de detalle, este todo, tan íntimamente absoluto y tan absolutamente extraño. Desde otra perspectiva me gustó por que los dos jóvenes hacen una transmutación mágica, porque no necesitaron hablarse sino que lo hicieron con la mente. Dicho de otra manera, el amor finalmente hace el don de nuestras preferencias a aquellos a quienes preferimos.